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LA REINA DE LAS HADAS (PURCELL)


Henry Purcell, Inglaterra [1659-1695], fue un compositor y organista de origen inglés, propulsor de una tradición musical insular. Hijo de un músico de la Capilla real y maestro de coros de la Abadía de Westminster, desde niño aprendió los fundamentos de la música, trabajando luego al servicio del obispo y del rey. A los once años, se le atribuyó la composición de una oda en honor de Carlos II. A partir de 1673 trabajó con Hingeston en la restauración y conservación de instrumentos reales y como copista. En 1679 sucedió a su maestro Blow como organista y conservó este lugar hasta su muerte. Sus primeras obras combinaron elementos tradicionales con otros nuevos, componiendo músicas para acompañar representaciones teatrales, aunque sin abordar directamente la ópera hasta Dido and Aeneas en 1689. También compuso música instrumental, religiosa y canciones.
La Reina de las Hadas, estrenada el 1692 en el London Queen's Theatre, fue la tercera semiópera que Henry Purcell compuso para la compañía del Teatro Real. La obra -la más compleja en el catálogo del autor- dispuso del enorme presupuesto de 3000 liras y -aunque fue un auténtico éxito- fue una de las pocas producciones con que perdió dinero.
En 1963, Purcell revisó y agregó fragmentos a la partitura original, siendo quizá este su trabajo teatral más destacado, aunque algunos críticos la han reducido a un simple subproducto del Midsummer Night's Dream de Shakespeare (El sueño de una noche de verano). En realidad, Purcell no incluyó ninguna frase literal del texto shakespeariano. Aunque el autor de la adaptación de los versos nos es desconocido, se cree que se trata de Thomas Betterton, el actor-mánager de la compañía que preparó Diocleciano para Purcell en 1694. Con la muerte del autor, el 1695, el Teatro Real perdió la partitura. A principios del siglo XX se encontró en la Royal Academy of Music de Londres una partitura parcialmente firmada, pero muy completa, que se compone de fragmentos escritos en 1692 y 1693.
En la mayoría de los casos se ha representado en forma de concierto o ha sido "mejorada" por el director de orquesta, por el director de escena o por el arreglador. Los tres aspectos que han merecido su atención han sido el texto hablado, la extensión de la ópera y el orden de los acontecimientos, tanto dramáticos como musicales. Por lo que respecta al diálogo hablado, no sorprenderá a nadie saber que el texto original de Shakespeare es mejor, y que la versión de la Restauración ha sido rechazada -parcialmente o totalmente- en su favor.


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